Desde la apertura de la feria, a las 11:00 de la mañana, la Plaza de San Pedro registró un constante flujo de vecinos, vecinas y visitantes llegados desde distintos puntos de la isla transformando el corazón del municipio en un hervidero de vida, cultura y tradición durante toda la jornada. Más de 60 marcas canarias diversificaron la propuesta destacando significativamente los productos destinados al público masculino e infantil.
El Latido Gastronómico y agrícola conquistó a los asistentes. El incremento en las ventas de los puestos de gastronomía y bebidas, frente a ediciones anteriores, y la acogida a la visita guiada de La Huerta Grande así lo acreditan. Las actividades en La Huerta Grande conducidas por su director Julio Bernardo junto al reconocido creador de contenido e influencer del sector primario Nito Frutas y Verduras reunió a más de medio centenar de participantes interesados en el producto de montaña y el sabor de proximidad. Una aceptación que también rebasó aforo en el showcooking en directo posterior; una iniciativa de GMR (Gestión del Medio Rural) y VolcanicXperience que en su I Edición visibilizó el producto Km 0 y el trabajo de los productores locales junto a la restauración municipal en "Cosechando en Altura”.
Novedades y propuestas inclusivas como la del Rincón Vikingo, con productos sin azúcar aptos para celiacos y diabéticos, tuvieron una excelente acogida en un maratón festivo que alrededor de 20 proveedores consolidados hicieron posible hasta bien entrada la madrugada sin incidencias. Numerosos puntos de sombra y refresco, completamente concurridos durante todo el evento, garantizaron la comodidad de las familias en una jornada con temperaturas más llevaderas a los pronósticos anunciados.
El esperado Latido Musical tiñó la plaza de blanco para dar la bienvenida a Vilaflor al Son, marcando el inicio de un bloque musical que prolongó la celebración hasta las 02:00 de la mañana con música en directo. Un fin de fiesta que coronó Vilaflor Late como el evento de dinamización económica, turística y cultural en las cumbres de Tenerife y que termina con el corazón dispuesto a seguir latiendo en Vilaflor el año que viene.




