El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, calificó la aprobación como "un paso más" en la tramitación, asegurando que "ya no hay marcha atrás".
Este proyecto, impulsado conjuntamente por el Gobierno central y el Gobierno de Canarias desde hace aproximadamente siete años, busca contribuir a la descarbonización de la isla, siguiendo el modelo de la central de Chira-Soria en Gran Canaria. Además, se espera que ayude a la regeneración del entorno afectado por la explotación de áridos.
Según estimaciones del Ejecutivo, la nueva central podría generar un ahorro anual de unos 200 millones de euros en la factura eléctrica. Se prevé que cubra un tercio de la demanda energética de la isla y mejore la integración de las energías renovables tanto en Tenerife como en La Gomera.




