El incidente tuvo lugar alrededor de las 18:18 horas, cuando el establecimiento aún estaba abierto y con clientes en su interior. Los asaltantes, con los rostros cubiertos y uno de ellos portando un machete, irrumpieron en el local, generando un gran impacto entre los presentes.
Según el relato de una de las responsables del negocio, la acción fue extremadamente rápida. Uno de los ladrones se dirigió directamente a la zona de caja, arrancando los cajones, mientras el otro intimidaba a los presentes para exigir el dinero. El botín consistió en la recaudación íntegra de la jornada, ya que el dinero se concentra en las cajas al final del día.
“"Fue por la tarde, cuando menos te lo esperas. Entraron dos personas totalmente cubiertas, con la cara tapada y una careta blanca. Uno de ellos llevaba un machete."
A pesar de la violencia del asalto, no se registraron daños personales, aunque sí importantes destrozos materiales. Los terminales de punto de venta (TPV) y las cajas principales quedaron inutilizados, lo que ha obligado al supermercado a operar de forma limitada.
Tras el suceso, varias unidades policiales, incluida la Policía Científica, se desplazaron al lugar para iniciar la investigación. Se están analizando las imágenes de las cámaras de seguridad, y las autoridades sospechan que podría tratarse de un grupo que ya ha actuado en la zona, utilizando vehículos robados que posteriormente abandonan.
El supermercado, un negocio familiar con más de tres décadas de historia, fundado en 1991, ya había sufrido robos anteriores, pero siempre de noche y con el local cerrado. Esta es la primera vez que experimentan un asalto con el establecimiento abierto y clientes dentro, lo que ha provocado un profundo impacto emocional en los propietarios y empleados.
“"Lo peor es el susto. No te esperas que entren así, con un machete. Te quedas en estado de shock."
Este incidente ha reabierto el debate sobre la seguridad en la capital grancanaria. Un vecino de la zona expresó su preocupación por la "falta de seguridad" y la escasez de efectivos policiales, lo que, según él, provoca demoras en la respuesta ante este tipo de sucesos. Se advierte de un aumento de asaltos recientes, incluso a plena luz del día y con armas blancas, y se lamenta que muchos casos no trasciendan públicamente.




