El magistrado, con casi 20 años de ejercicio en Gran Canaria, ha sido respaldado por una amplia mayoría de sus compañeros, lo que le sitúa como una figura de consenso en la judicatura canaria. Nacido en Oviedo en 1975, Avello se licenció en Derecho e ingresó en la carrera judicial en 2001, pasando por destinos en Badajoz y Asturias antes de trasladarse a Las Palmas de Gran Canaria en 2007.
Durante su trayectoria, Avello ha destacado por su labor docente y por iniciativas pioneras, como la cuestión prejudicial planteada ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en 2021 sobre la ley de enjuiciamiento civil y las costas procesales en casos de tarjetas revolving. Esta acción permitió interpretar la norma a favor del consumidor y condenar a una entidad bancaria al pago de costas, sentando un precedente en España.
Desde enero de 2022, ejercía como decano exclusivo de Las Palmas de Gran Canaria, cargo desde el que coordinó el trabajo de los compañeros y supervisó el reparto de asuntos, adquiriendo una visión profunda de los problemas sistémicos de la justicia en el archipiélago.
Su programa para la presidencia del TSJC se articula en 13 ejes, con la elevada litigiosidad como principal desafío. Propone la unificación de criterios judiciales, la mejora de la formación para fijar criterios, la simplificación de normas de reparto y el impulso de la digitalización y la inteligencia artificial. También busca reforzar la colaboración con los colegios de abogados para evitar suspensiones de juicios.
El nuevo presidente afronta el reto de la adaptación a los nuevos Tribunales de Instancia, que entraron en funcionamiento en 2025, y la reivindicación de nuevas plazas judiciales ante el Ministerio de Justicia y el CGPJ para garantizar la cobertura de la carga de trabajo en Canarias.




