La fuente más antigua de Las Palmas de Gran Canaria, en restauración

El Ayuntamiento capitalino ha iniciado la reforma de la histórica fuente de Santo Domingo, un monumento de 1792, con una duración estimada de dos meses.

Imagen de la fuente de Santo Domingo en Las Palmas de Gran Canaria durante su restauración.
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Imagen de la fuente de Santo Domingo en Las Palmas de Gran Canaria durante su restauración.

La fuente más antigua de Las Palmas de Gran Canaria, ubicada en la plaza de Santo Domingo y datada en 1792, ha sido retirada por el Ayuntamiento capitalino para someterla a una restauración que se extenderá por dos meses.

Este monumento histórico, que ha sido testigo del devenir de la ciudad desde su privilegiada posición en el casco antiguo, está intrínsecamente ligado a la historia del abastecimiento de agua en la capital. La infraestructura hidráulica, que ahora se encuentra vallada y sin su elemento principal, evoca el pasado de un recurso vital que ha moldeado los principales acontecimientos urbanos.

"Esa fuente la considero un auténtico monumento a la historia del abastecimiento de agua de Las Palmas de Gran Canaria."

el cronista oficial de la ciudad
La fuente de Santo Domingo formaba parte de la red de agua de la Fuente Morales, un sistema de chorros distribuidos por la ciudad para garantizar el acceso público al agua, un recurso esencial en una época donde el suministro doméstico era inexistente. Otras fuentes importantes de la época incluían la fuente ‘del perro’ junto al Guiniguada, una pequeña en Santa Ana, otra en la plaza del Pilar Nuevo y una más en el Parque San Telmo.
Hasta el siglo XVIII, el agua se obtenía del Guiniguada, pero la contaminación y la escasez estacional llevaron a buscar alternativas. La Fuente Morales surgió como solución para una población en constante crecimiento y una ciudad en expansión. Las nuevas instalaciones fueron impulsadas por el corregidor de Gran Canaria de la época, quien promovió proyectos de gran envergadura como el empedrado de calles, el alcantarillado y el abastecimiento de agua. La conducción del agua desde la Fuente Morales, situada cerca de Almatriche, fue un desafío de ingeniería considerable.
El 25 de agosto, coincidiendo con la conmemoración del día de la Reina de España, el agua finalmente fluyó por todos los pilares, un evento celebrado con gran entusiasmo. Sin embargo, la cañería de barro cocido de baja calidad y con un solo respiradero provocaba roturas frecuentes debido a la alta presión, especialmente durante los temporales. Esta solución inicial resultó ser un “parche” temporal.
Ante los continuos destrozos, en el siglo XIX se construyeron canales elevados para evitar los daños causados por las lluvias. Con el tiempo, la Fuente Morales dejó de ser útil y muchas fuentes desaparecieron del entramado urbano. No obstante, en 1890, la Municipalidad acordó restaurar la fuente de Santo Domingo por su “valor artístico”, y los vecinos de la plaza incluso solicitaron la instalación de una verja para protegerla.
La Fuente Morales estuvo operativa hasta 1913, cuando el Ayuntamiento adjudicó el abastecimiento de agua a la empresa inglesa City, que traía el recurso desde la cumbre del Gamonal y otras ubicaciones hasta el ‘estanque de los ingleses’ en Tafira. No fue hasta la década de 1920 cuando el agua comenzó a llegar a algunas viviendas, un proceso lento que se extendió hasta los años 60 en ciertas zonas de la ciudad.

"La historia Las Palmas de Gran Canaria no se puede concebir sin la historia de su abastecimiento de agua."

el cronista
La elección de Juan Rejón de asentarse junto al Guiniguada hace más de cinco siglos, debido a su agua, subraya la importancia histórica de este recurso. Sin él, Las Palmas podría haberse ubicado en cualquier otro lugar de la isla, y la plaza de Santo Domingo no sería hoy como la conocemos, con su distintiva plaza de adoquines y la fuente barroca que es el centro de esta peculiar obra del patrimonio capitalino.