La grada Naciente del Estadio Insular, en ruinas y abandono

El histórico muro de hormigón, testigo de décadas de pasión por la UD Las Palmas, se convierte en un vertedero y un símbolo de desidia.

Imagen genérica de la grada abandonada del Estadio Insular.
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Imagen genérica de la grada abandonada del Estadio Insular.

La legendaria grada Naciente del Estadio Insular en Las Palmas de Gran Canaria se encuentra en un estado de abandono y suciedad, desdibujando su valor histórico y su futuro como parque urbano.

La grada Naciente del Estadio Insular, que durante más de medio siglo vibró con los cánticos de ánimo a la Unión Deportiva Las Palmas, agoniza hoy entre el abandono y la basura. Este muro vertical, testigo de innumerables partidos y momentos históricos del club, presenta una imagen deplorable, impropia de su recuerdo y de su actual simbolismo como parte del futuro parque urbano del distrito centro de Las Palmas de Gran Canaria.
La lona que antaño cubría el graderío de cemento, adornada con imágenes de las épocas doradas del club, ha desaparecido casi por completo. Lo que queda son pliegues arrugados en las escaleras, como vestigios de un pasado glorioso que se desmorona. Vecinos y usuarios del parque han denunciado esta situación, calificándola de "deprimente" y "admisible" para una instalación pública.
El sentimiento de pertenencia a un club de fútbol se mezcla con la indignación ante el estado de deterioro. Se recuerda la atmósfera familiar de los días de partido, con peñas veteranas y aficionados que acudían en masa, formando colas para acceder a la grada. Hoy, ese espacio se ha convertido en un improvisado vertedero, con restos de todo tipo, colchones e incluso indicios de pernoctación, mientras la vida de parque continúa a escasos metros.
Desde el área de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se informa de trabajos de rehabilitación, incluyendo la resiembra de zonas afectadas y la aireación del terreno. Sin embargo, el exceso de agua invernal y la concatenación de borrascas han dificultado el mantenimiento, provocando daños como el levantamiento de tablones de madera que serán sustituidos.
La grada, conocida históricamente como Naciente, de Poniente, Fedora o 'del morro', ha sido escenario de pasiones deportivas y refugio de memorias. Actualmente, su futuro está a la espera de la cesión completa del Cabildo de Gran Canaria al Ayuntamiento y de la autorización para un centro de salud. Mientras tanto, el Estadio Insular permanece como testimonio de otro tiempo y otra ciudad, con el rugido de aquella grada como epicentro de una Unión Deportiva más popular.