El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria reforzará la seguridad en el entorno del rastro dominical ante la proliferación de la venta ambulante irregular. El concejal de Seguridad y Emergencias, Josué Íñiguez, comunicó en Comisión de Pleno que el dispositivo actual no está logrando los resultados esperados para controlar la actividad fuera del recinto oficial, especialmente en la calle Simón Bolívar.
Íñiguez reconoció la necesidad de una intervención más intensa, ya que la seguridad privada que controla el recinto del mercadillo, dirigido por el área de Desarrollo Local, no abarca las zonas adyacentes donde se produce la venta y el intercambio de materiales, a veces recogidos de la basura.
Por su parte, el concejal del PP, Ignacio García Marina, describió la situación como un "caos" dominical, señalando la "degradación del Parque Blanco" y mencionando la reventa de materiales y objetos de segunda mano, más allá de las falsificaciones.
El edil de Seguridad insistió en que el problema es "de otra índole" pero confirmó el refuerzo policial, atendiendo a las peticiones de los vecinos y del área de Desarrollo Local, encabezada por Pedro Quevedo.
Esta medida surge tras un incidente ocurrido hace dos semanas, cuando un hombre robó en un puesto y posteriormente agredió a un agente en la comisaría del Parque Santa Catalina. Sindicatos de la Policía Local llevan advirtiendo desde finales de 2024 del "descontrol" en la zona, que en ocasiones ha requerido dispositivos especiales, mermando la presencia policial en otros puntos de la ciudad.




