Los datos recientes, obtenidos de portales especializados, revelan que el coste por metro cuadrado ha mantenido un incremento constante desde 2021, reflejando la creciente presión sobre la oferta de vivienda en la capital grancanaria. Esta tendencia al alza evidencia la tensión del mercado, donde la demanda supera continuamente la oferta disponible.
En tan solo un lustro, la evolución del mercado ha pasado de niveles moderados a cifras récord. En 2021, el precio medio se situaba en 9,9 euros por metro cuadrado. Desde entonces, la progresión ha sido ascendente: 10,7 euros en 2022, 11,7 euros en 2023 y 12,9 euros en 2024.
El salto más pronunciado se ha registrado en los últimos ejercicios. En 2025, el precio medio alcanzó los 14,0 euros por metro cuadrado, y en abril de 2026 ya se sitúa en 14,5 euros, estableciendo un nuevo máximo. Esto representa un incremento de más de 4,5 euros por metro cuadrado en solo cinco años, lo que subraya la dificultad creciente para acceder a una vivienda en régimen de arrendamiento.
El encarecimiento del alquiler en Las Palmas de Gran Canaria se debe a una combinación de factores que han reducido la oferta mientras la demanda sigue creciendo. La escasez de vivienda para alquiler residencial es clave, ya que muchos propietarios han optado por el alquiler vacacional o temporal, atraídos por una mayor rentabilidad. A esto se suma el aumento de la demanda por parte de residentes y nuevos inquilinos, así como el incremento de los costes de construcción y la falta de vivienda asequible.
Como resultado, el acceso a una vivienda en la capital grancanaria es cada vez más complicado para muchas familias y jóvenes, especialmente en los barrios con mayor presión de mercado. La combinación de escasez de oferta, el auge del alquiler vacacional y el aumento de la demanda continúa tensionando un mercado que no deja de encarecerse.




