La producción, fruto de la colaboración entre Memvus Arte y la Fundación Auditorio y Teatro, propone una visión contemporánea de La vida es sueño. El montaje integra elementos como el canto, la percusión, la danza y la creación visual para explorar los dilemas sobre la libertad y el destino propios del Siglo de Oro.
Más de 140 artistas participan en esta experiencia colectiva bajo la dirección escénica y musical de Yanira Sánchez. La propuesta busca transformar el texto original en una vivencia compartida, alejándose de la representación individualista tradicional del protagonista.
El apartado sonoro, diseñado por Vicente Umpiérrez, juega un papel fundamental en la estructura de la función. A través de composiciones corales, instrumentación en directo y percusión de raíz tribal, la obra refuerza la carga expresiva de los versos calderonianos, adaptando el drama barroco a una estética actual.




