Durante la pasada madrugada, agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife detuvieron a un conductor de patinete eléctrico que circulaba a una velocidad alarmante de casi 100 kilómetros por hora en la carretera del Rosario. La intervención se inició al observar que el vehículo realizaba un cambio de sentido sin respetar la señalización.
Al darle el alto, el conductor ignoró las indicaciones policiales e intentó huir, lo que obligó a los agentes a iniciar una persecución. Durante el seguimiento, tanto el patinete como el vehículo policial mantuvieron de forma sostenida una velocidad de 100 km/h hasta que finalmente fue interceptado a la altura del Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria (HUNSC).
En el momento de la identificación, el conductor alegó que el patinete, que carecía de limitador de velocidad, pertenecía a un amigo. Los agentes verificaron la existencia de un botón para aumentar la potencia y un selector de marchas, documentando estos componentes.
Posteriormente, se localizó al propietario real del patinete, confirmando que no constaba como sustraído. Sin embargo, el vehículo fue inmovilizado al no tener el seguro obligatorio en vigor desde diciembre del año anterior. El dueño declaró haber adquirido el patinete con dichas especificaciones de fábrica.
Toda la documentación técnica, el informe policial y el material fotográfico han sido remitidos a la Jefatura Provincial de Tráfico para la tramitación del correspondiente expediente sancionador.




