La Laguna diseña su Plan de Gestión como Ciudad Patrimonio Mundial con participación ciudadana

El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha concluido la primera fase de consulta pública para el documento que guiará la conservación y desarrollo del casco histórico durante la próxima década.

Fachada de un ayuntamiento de estilo canario con balcón y barandillas de hierro, bajo la luz del sol de la tarde.
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Fachada de un ayuntamiento de estilo canario con balcón y barandillas de hierro, bajo la luz del sol de la tarde.

El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha culminado la etapa inicial de participación ciudadana para el Plan de Gestión del Sitio Patrimonio Mundial, un documento estratégico que definirá la conservación y el desarrollo del casco histórico durante los próximos diez años.

Esta primera fase ha permitido recabar las perspectivas de residentes, trabajadores, estudiantes y diversos colectivos que desarrollan su actividad diaria en la ciudad histórica. Mediante sesiones abiertas y recorridos por el casco, el consistorio ha recopilado aportaciones de vecinos, asociaciones, entidades culturales, profesionales, operadores económicos e instituciones públicas.
El resultado es un diagnóstico inicial que aborda los principales desafíos de La Laguna como ciudad viva y, a la vez, como el único conjunto urbano de Canarias reconocido en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. La organización internacional describe a San Cristóbal de La Laguna como una ciudad con dos núcleos: la Ciudad Alta, de estructura no planificada, y la Ciudad Baja, considerada la primera “ciudad-territorio” ideal diseñada bajo principios filosóficos.
Los temas recurrentes en esta fase inicial incluyen la movilidad, la coexistencia entre peatones y tráfico motorizado, la evolución del comercio local, el uso del espacio público, la presión turística y la necesidad de preservar la identidad de la ciudad.

"Esta primera fase ha sido esencial para escuchar de manera libre y plural cómo se vive la ciudad y qué necesita para seguir siendo un lugar vivo, activo y con identidad propia."

un concejal de Ordenación del Territorio y Patrimonio Cultural
El Plan de Gestión complementará el Plan Especial de Protección (PEP) y servirá como hoja de ruta para coordinar la conservación patrimonial con la vida cotidiana. El documento, adjudicado en marzo, se estructurará en cuatro planes específicos: uno estratégico y operativo, uno de movilidad y diseño de espacios libres, uno de iluminación y otro de participación y comunicación.
El proceso participativo continuará con nuevas etapas, y el Ayuntamiento presentará públicamente los resultados de esta primera fase antes de avanzar a la Fase 2, que se centrará en propuestas e intervenciones piloto. Este plan es un requisito de la UNESCO para las ciudades Patrimonio Mundial, buscando una gestión integral que entienda el patrimonio como un ecosistema urbano vivo y no solo como un conjunto de edificios.