La creciente presión demográfica, la emergencia climática y las nuevas demandas sociales están impulsando una profunda revisión del modelo urbano. En este contexto, la jornada Ciudad 360º, organizada por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife a través de su Fundación Santa Cruz Sostenible, con el apoyo de Fundación Moeve, el Gobierno de Canarias y el Cabildo de Tenerife, analizó cómo rediseñar las ciudades para hacerlas más sostenibles, humanas y resilientes.
Ocho especialistas en urbanismo, arquitectura, innovación, sostenibilidad y planificación territorial compartieron sus visiones, coincidiendo en la necesidad de recuperar la conexión entre las personas y el territorio. La regeneración urbana se destacó como un concepto clave, no solo para solucionar problemas, sino para mejorar la calidad de vida y generar impactos positivos en el entorno. Se citó la experiencia de Bilbao, que tras una crisis industrial, redefinió su modelo económico y urbano basándose en la cultura, la renovación del espacio público y la colaboración público-privada, gracias a una visión compartida y planificación a largo plazo.
Desde la práctica, se presentó el proyecto Prat Nord en El Prat de Llobregat, enfatizando la sostenibilidad desde una perspectiva amplia que incluye vivienda, movilidad, cohesión social y calidad de espacios públicos, integrando criterios ambientales, sociales y económicos. La conexión entre naturaleza y ciudad fue otro eje central, con la defensa de los ecosistemas naturales como fuente de inspiración para soluciones urbanas eficientes y adaptadas al cambio climático, tal como expusieron Melissa Sterry y Jenny Andersson. Se subrayó la importancia de la adaptación, el equilibrio y el aprovechamiento de recursos, así como la interdependencia entre economía, sociedad y naturaleza.
La dimensión social fue igualmente protagonista. Se insistió en fortalecer la participación ciudadana y crear espacios de diálogo para construir ciudades inclusivas. La regeneración urbana se concibe también desde el fortalecimiento de las comunidades. Se realizaron talleres participativos sobre movilidad sostenible, innovación, adaptación climática y desarrollo de infraestructuras verdes, buscando reforzar la presencia de espacios naturales y mejorar la resiliencia urbana.
Waldek Olbryk abordó la experiencia cotidiana, abogando por ciudades más accesibles y saludables, donde la transformación tecnológica mejore la calidad de vida. Presentó ejemplos de recuperación de zonas industriales en Polonia y la aplicación de procesos naturales a problemas urbanos complejos. La jornada concluyó con la idea compartida de que las ciudades deben acelerar su transformación, integrando innovación, sostenibilidad, naturaleza y participación ciudadana para afrontar los retos futuros.




