Un fenómeno luminoso de color esmeralda cruzó el cielo de Canarias la noche del sábado, generando asombro y múltiples llamadas al 112. Científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), en colaboración con un equipo eslovaco, analizan los datos espectrales para determinar la naturaleza exacta del objeto. Los análisis provisionales sugieren que se trataba de un bólido de entre 10 y 30 centímetros, comparable al tamaño de una naranja o un balón de fútbol.
El astrofísico del IAC, Javier Licandro, experto en vigilancia de meteoritos, confirmó que el objeto se dirigió hacia la constelación de Pegaso, cayendo por la vertiente este y noreste de las islas. Esta trayectoria facilitó su visibilidad simultánea en La Palma y Tenerife.
El bólido fue captado por el Gran Telescopio Canarias (GTC), ubicado en el Observatorio del Roque de los Muchachos en La Palma, y por las cámaras del experimento AMOS (Sistema de Órbita Meteorítica de Cielo Completo), instaladas en los observatorios del Teide y del Roque de los Muchachos.
Debido a su pequeño tamaño, se estima que la roca espacial se quemó completamente al entrar en la atmósfera, sin llegar a impactar en tierra. Si hubiera sido de mayor tamaño, lo más probable es que hubiera caído en el océano, lejos de las islas.
El análisis de los datos del sistema AMOS permitirá triangular la trayectoria del bólido y estudiar su composición y brillo. Esta información está siendo procesada por un equipo científico eslovaco.
El sistema AMOS, compuesto por una lente de ojo de pez, un intensificador de imagen, una lente de proyección y una cámara de video digital, está diseñado para la observación de meteoros y podría tener aplicaciones en otros campos como la meteorología o la aeronáutica.
Antes de la confirmación científica, el servicio de emergencias 112 recibió numerosas llamadas alrededor de las 23:37 horas describiendo el fenómeno como un "punto de luz" que atravesaba el cielo.




