El uso de medicamentos innovadores para el control de la obesidad, como Ozempic, Wegovy o Mounjaro, ha supuesto una revolución en el abordaje de esta patología. Sin embargo, su aplicación en pacientes de edad avanzada sigue generando interrogantes entre la comunidad médica. Esta cuestión centra el debate en el 66º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y el 36º de la Sociedad Canaria, que se celebra en el Palacio de Congresos de Gran Canaria.
El doctor Alfonso Cruz Jentoft, jefe de Geriatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, participará en una sesión dedicada a los análogos GLP-1. Estos fármacos, inicialmente desarrollados para la diabetes, han demostrado ser eficaces contra la obesidad. No obstante, el especialista advierte de la escasa evidencia científica en personas mayores de 70 años, quienes representan menos del 2% en los estudios realizados. Por ello, su uso en este grupo poblacional debe ser "con precaución", especialmente en pacientes con patologías complejas, ya que su impacto aún se desconoce.
Una de las principales preocupaciones es la pérdida de masa muscular asociada a estos tratamientos. Según Cruz Jentoft, entre un 25% y un 33% del peso perdido es músculo, y la grasa se recupera más rápidamente que el músculo al volver a ganar peso. Para mitigar este riesgo, se recomienda combinar la medicación con ejercicio de fuerza y un mayor consumo de proteínas.
Más allá de los fármacos, el doctor Cruz subraya la importancia de la alimentación, defendiendo la dieta mediterránea como modelo de referencia para un envejecimiento saludable. Recomienda el consumo de legumbres, frutas y verduras, la reducción de carne roja y el uso de aceite de oliva. Asimismo, insiste en la práctica de ejercicio físico multicomponente, que combine actividad aeróbica y entrenamiento de fuerza, y actividades para mejorar el equilibrio como el Tai Chi, especialmente a partir de los 70 años.
El congreso también abordará el cambio de paradigma en la concepción de la obesidad, que se considera ahora una enfermedad metabólica y crónica, similar a la diabetes, y no solo fruto de malos hábitos. Se ha demostrado la implicación de mecanismos hormonales en la regulación del apetito, lo que sugiere que muchas personas necesitarán tratamiento de por vida, siempre complementado con hábitos saludables. Se prevé una transformación completa del campo en los próximos cinco años.
Bajo el lema "Hacia una longevidad activa: ciencia, cuidado y comunidad", el encuentro reunirá a cerca de mil expertos para debatir sobre envejecimiento saludable, derechos de las personas mayores, fragilidad, gerontología y demencias. También se explorarán aplicaciones de la inteligencia artificial y biomarcadores para el diagnóstico precoz del deterioro cognitivo, así como tecnologías para el cuidado domiciliario. El porcentaje de mayores de 65 años en Canarias ha aumentado del 11,6% en 2000 al 18,2% en 2025, representando el 18,6% en Gran Canaria.




