Durante la sesión de control del Parlamento de Canarias, el presidente autonómico señaló que el Gobierno central podría haber gestionado mejor el proceso, especialmente en la coordinación con las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Hizo hincapié en la necesidad de reforzar los servicios sociales y evitar situaciones como las “colas de la vergüenza”, donde las personas esperan a la intemperie.
“"El Gobierno central tiene que hacer autocrítica porque se podían haber reforzado los servicios sociales y preparar dispositivos para no tener gente en una cola a la intemperie o al solajero."
Asimismo, el presidente autonómico destacó que el proceso de regularización no es exclusivo de un partido político, recordando que medidas similares se han implementado en el pasado por otros ejecutivos. Considera que esta iniciativa evidencia el “fracaso” de la política migratoria y el control de fronteras, y abogó por ofrecer una “oportunidad de vida” a las personas vulnerables.
Por su parte, el portavoz del Grupo Socialista criticó la “ambigüedad” del presidente, quien, a pesar de defender la regularización, se alinea con la postura de su socio de gobierno. El portavoz socialista subrayó que el proceso beneficia a más de 45.000 personas en Canarias y cuenta con un amplio respaldo social, incluyendo una Iniciativa Legislativa Popular con más de 700.000 firmas y el apoyo de más de 900 asociaciones y la Iglesia.
“"Se trata de dar derechos y combatir la economía sumergida."
El portavoz de Vox, en cambio, calificó la regularización como una “constatación” de una supuesta “mafia monclovita” y reprochó al presidente canario su adhesión al “consenso progre” en temas como la inmigración y la Agenda 2030. Intentó, sin éxito, que el presidente se posicionara sobre una circular de Instituciones Penitenciarias relacionada con la regularización de migrantes en prisión preventiva.




