El presidente del ejecutivo autonómico, Fernando Clavijo, ha manifestado su descontento al afirmar que se enteró por los medios de comunicación de la decisión de España de recibir al buque en la isla. Esta declaración ha sido rápidamente desmentida por el Gobierno central, que asegura haber proporcionado toda la información en tiempo real.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) solicitó formalmente a España que permitiera el desembarco de los pasajeros en Canarias, invocando el Derecho Internacional y el espíritu humanitario. El Ministerio de Sanidad, dirigido por Mónica García, subrayó la "obligación moral y legal" de España de asistir a estas personas, entre las que se encuentran 14 ciudadanos españoles.
“"No tiene sentido que los pasajeros del crucero emprendan tres días de viaje hacia el Archipiélago cuando ya pueden ser repatriados desde Cabo Verde a sus países de origen."
El presidente canario ha expresado su "rotunda oposición" al desembarco, argumentando que no se garantizan las condiciones de seguridad necesarias y que la decisión carece de base técnica. Además, ha insistido en que la repatriación podría realizarse desde el aeropuerto internacional de Praia, en Cabo Verde, donde el MV Hondius permanece fondeado tras la negativa de las autoridades caboverdianas a autorizar su atraque por motivos de salud pública.
El vicepresidente autonómico, Manuel Domínguez, también ha criticado la falta de información y la ausencia de representantes canarios en las reuniones del Gobierno central sobre este asunto. El Gobierno de Canarias ha exigido información "veraz" para actuar con responsabilidad y ha solicitado que el traslado del barco a las islas sea considerado únicamente como "última opción".
En declaraciones posteriores, Clavijo ha reiterado que su gobierno se enteró por la prensa de la decisión y ha enfatizado su deber de "defender" a Canarias. Desde Bruselas, también ha acusado al presidente del Gobierno central de no "respetar" a la comunidad autónoma y de generar "incertidumbre, desconfianza y desasosiego".
Fuentes del Gobierno central han indicado que tanto la ministra de Sanidad como el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, han mantenido comunicaciones con el presidente canario, calificando de "muy irresponsable infundir miedo a la ciudadanía".




