El buque, que transporta a varios individuos contagiados por el virus transmitido por roedores, incluyendo algunos fallecidos, tiene previsto arribar al archipiélago en los próximos tres o cuatro días. Un médico del barco, en estado grave, ya ha sido evacuado a Canarias. Las autoridades aseguran que no existe riesgo para la población, aunque la situación ha provocado cierta preocupación.
“"Estábamos todos tranquilos con lo del hantavirus y sale Fernando Simón; ahí es cuando te empiezas a preocupar."
La inquietud se ha visto acentuada por la intervención de un portavoz sanitario, cuyas declaraciones pasadas durante la pandemia de COVID-19 generaron controversia. La Moncloa ha indicado que desconocía la participación de este portavoz en una entrevista reciente, la cual habría sido cancelada de haberlo sabido.
El hantavirus, según se ha informado, no se transmite mayormente entre personas, lo que contribuye a la tranquilidad general. Sin embargo, la situación ha traído a la memoria casos anteriores de repatriación por enfermedades infecciosas, como los misioneros afectados por el ébola, y la polémica social que rodeó la gestión de aquellos episodios.
Este incidente coincide con otros temas de actualidad nacional, como el juicio relacionado con un caso de corrupción que involucra a figuras políticas y empresariales, y la polémica gestión de los fondos europeos por parte del Gobierno, que ha generado críticas incluso del Tribunal de Cuentas.




