La decisión de acoger el buque en el archipiélago se produce después de que el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) realizara un examen exhaustivo para determinar qué personas requieren evacuación urgente en Cabo Verde, país que inicialmente denegó el atraque por motivos de seguridad.
El resto de los pasajeros y la tripulación continuarán su travesía hacia Canarias, con una llegada prevista en un plazo de tres a cuatro días. Una vez en las islas, todos serán examinados, atendidos y, posteriormente, trasladados a sus respectivos países de origen.
“"Una vez allí, tripulación y pasajeros serán convenientemente examinados, atendidos y trasladados a sus correspondientes países."
Esta medida, anunciada por el Ministerio de Sanidad, se enmarca en el cumplimiento del Derecho Internacional y un espíritu humanitario, a pesar de que el Ejecutivo canario había descartado previamente la llegada del buque tras una reunión técnica con el Ministerio de Sanidad y la OMS.




