Según informaron fuentes de Aena, las condiciones meteorológicas adversas obligaron a redirigir aeronaves con destino a los aeropuertos de Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura.
La isla de Fuerteventura experimentó la mayor incidencia, con cinco vuelos incapaces de completar su aterrizaje. Dos de estas conexiones, procedentes de Tenerife Norte y Gran Canaria, tuvieron que regresar a sus aeropuertos de origen.
Adicionalmente, otros tres vuelos que habían partido desde Sevilla, Madrid y Varsovia fueron desviados al aeropuerto de Tenerife Sur, al no poder operar con normalidad en la isla majorera.
Las incidencias también se extendieron a Gran Canaria, donde un vuelo con origen en Gotemburgo fue redirigido a Tenerife Sur. En el caso de Lanzarote, dos aviones procedentes de Londres Stansted y Dublín también tuvieron que aterrizar en el mismo destino alternativo.
Las intensas rachas de viento complicaron las operaciones aéreas durante gran parte de la jornada, alterando las rutas programadas y causando inconvenientes a numerosos pasajeros.




