Los acusados fueron hallados culpables de introducir y distribuir cocaína y heroína en las Islas Canarias entre 2022 y 2024. La sentencia, que no es firme y será recurrida, acredita la incautación de más de 21 kilogramos de cocaína de alta pureza, además de heroína y otras sustancias.
Las condenas varían según el grado de implicación de cada miembro. A.I.S.P. recibió la pena más alta, con 11 años de prisión y una multa de siete millones de euros. Otros condenados incluyen a D.M.P.S., C.S.E., C.H.O. y A.R.O.M., con penas que oscilan entre los cinco y los diez años, y multas de hasta seis millones de euros. En algunos casos, la sentencia incluye la expulsión del territorio nacional al acceder al tercer grado o la libertad condicional.
“"Con total desprecio hacia la salud ajena, venían dedicándose, de forma concertada y habitual, al menos desde el año 2022 y hasta septiembre de 2024, a la introducción y posterior distribución en las Islas Canarias de grandes cantidades de sustancias estupefacientes, fundamentalmente cocaína y heroína."
La investigación reveló que los beneficios obtenidos de esta actividad ilícita se destinaron a la adquisición de bienes como inmuebles, vehículos y licencias de taxi, además de acumular grandes sumas de dinero en efectivo y cuentas bancarias. Los registros realizados en septiembre de 2024 en domicilios y garajes vinculados a los acusados permitieron la intervención de las drogas y el material para su preparación y distribución.
El tribunal rechazó los argumentos de las defensas que solicitaban la nulidad de diversas actuaciones por supuesta vulneración de derechos fundamentales, confirmando la validez de las diligencias judiciales que autorizaron la intervención de comunicaciones y el volcado de datos de dispositivos.




