El Hospital General de Fuerteventura ha marcado un hito en su atención médica especializada al realizar por primera vez una parotidectomía parcial suprafacial. Esta intervención quirúrgica, que consiste en la extirpación parcial de la glándula parótida, la más grande de las salivales, se llevó a cabo en un paciente de 69 años con una tumoración benigna. El paciente evolucionó favorablemente y fue dado de alta tras tres días de ingreso, sin afectación de la movilidad facial.
Uno de los principales desafíos de esta cirugía es la proximidad de la glándula parótida al nervio facial, esencial para la movilidad del rostro. Para garantizar la máxima seguridad, el hospital utiliza un neuromonitor intraoperatorio. Este dispositivo proporciona información en tiempo real sobre la actividad del nervio y sus ramas, permitiendo su identificación y preservación durante la intervención. El equipo quirúrgico, compuesto por las especialistas Silvia Martín, Ana Belén Vadillo y Jelinek Falcón, destacó la utilidad de esta tecnología para minimizar el riesgo de parálisis facial irreversible.
La incorporación de este equipo de neuromonitorización, hace poco más de un año, ha supuesto un avance significativo no solo para la cirugía de la glándula parótida, sino también para intervenciones cervicales y otológicas, aumentando la seguridad en la extirpación de patologías benignas y malignas.
El servicio de Otorrinolaringología (ORL) del Hospital General de Fuerteventura, que se encarga del diagnóstico y tratamiento de enfermedades del oído, nariz, faringe, laringe y estructuras relacionadas de cabeza y cuello, ha experimentado un crecimiento notable. Actualmente, cuenta con unos quince profesionales, incluyendo siete especialistas en ORL, lo que ha permitido incorporar procedimientos más complejos y reducir las derivaciones a centros de referencia externos.
El pasado año, el servicio atendió a 10.343 pacientes y realizó 672 intervenciones quirúrgicas. Entre ellas, destacan las cirugías de la vía aerodigestiva superior, tanto en población pediátrica como adulta. En niños, se realizan intervenciones por apnea del sueño, como la de amígdalas y adenoides, y patologías otológicas. En adultos, son comunes las cirugías nasales funcionales como la septoplastia y la rinoseptoplastia, además de la cirugía de saco lagrimal en colaboración con Oftalmología, y el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño junto a Neumología.




