El nuevo decreto actualiza el funcionamiento del Fondo, simplifica los procedimientos administrativos y refuerza la flexibilidad en la planificación, seguimiento y control de los recursos públicos. El FDCAN contará con una dotación anual máxima de 162,6 millones de euros por parte del Gobierno autonómico, a la que se sumarán los fondos aportados por los cabildos insulares.
Tras los resultados de su primer periodo (2016-2026), donde se logró un impacto de 1,72 euros por cada euro público invertido, el Fondo se configura como un instrumento de financiación interadministrativa. La inversión global prevista para los próximos diez años asciende a 2.600 millones de euros, combinando la aportación autonómica con la de los cabildos.
El decreto establece tres ejes estratégicos de inversión: infraestructuras sociosanitarias, obras públicas (con especial énfasis en la construcción de vivienda y equipamientos estratégicos) e I+D+i. El 50% de los fondos se destinará a infraestructuras y equipamientos públicos, incluido vivienda protegida; el 35% a plazas sociosanitarias y equipamientos para la dependencia; y el 15% restante a innovación, digitalización y transferencia de conocimiento.
El empleo, la formación y el emprendimiento se integrarán transversalmente en estos ejes, buscando mejorar la cualificación profesional y la empleabilidad. El reglamento actualiza el marco normativo, simplifica la gestión, refuerza la autonomía de las entidades destinatarias y mejora los mecanismos de control financiero, manteniendo la asimetría en la cofinanciación para compensar la doble insularidad.
Los cabildos, ayuntamientos y universidades públicas elaborarán un Plan de Actuaciones Canarias (PACAN) trianual, flexible y actualizable anualmente. Se generaliza el uso de la plataforma UNIFICA para agilizar trámites y mantener garantías de control. Se refuerza la coordinación con órganos especializados como la Comisión de Actualización y Seguimiento y la Comisión de Evaluación del FDCAN.




