La llegada de Néstor 'Che' García al banquillo del Dreamland Gran Canaria ha inyectado un nuevo espíritu en la plantilla, que busca la permanencia en la Liga ACB tras una serie de derrotas. Aunque su tiempo al frente ha sido breve, el técnico argentino ya ha comenzado a implementar cambios significativos, visibles en la actitud del equipo durante su reciente encuentro contra el Baskonia en el Fernando Buesa Arena.
Desde su aterrizaje en la Isla el pasado jueves, García ha tomado decisiones clave para modificar aspectos del juego. Inicialmente, planeaba observar los entrenamientos, pero rápidamente decidió involucrarse plenamente, dirigiendo las sesiones desde el viernes, incluso antes de su presentación oficial y el viaje a Vitoria.
Uno de los pilares de su estrategia es potenciar a Nico Brussino. Dada su experiencia previa con García en la selección argentina, el entrenador busca que el alero asuma un rol más vocal y protagonista. Brussino, con su trayectoria en el club, siendo el jugador con más triples anotados y destacando en valoración y asistencias, es considerado fundamental para el equipo.
Las sesiones de entrenamiento en el Gran Canaria Arena bajo la dirección de García se han caracterizado por una fuerte carga teórica y táctica. El técnico ha introducido ajustes defensivos, como la defensa del bloqueo directo, y nuevos sistemas ofensivos que se irán consolidando en las próximas jornadas, especialmente en los dos partidos en casa. Además, ha solicitado la instalación de televisiones en los hoteles durante los viajes para realizar sesiones de vídeo previas a los partidos, una práctica novedosa para el equipo.
El ambiente en el Arena ha mejorado notablemente, con los jugadores mostrando una actitud más relajada y unida. El discurso de García, centrado en la unidad y el compromiso, ha calado en el grupo. El club, por su parte, está movilizando a la afición para convertir el Gran Canaria Arena en una "caldera" en los próximos encuentros decisivos, empezando por el partido de este sábado contra el Casademont Zaragoza, ofreciendo entradas gratuitas a los abonados para fomentar la asistencia y el apoyo al equipo en su lucha por la permanencia.




