Esta cifra representa el volumen más elevado de capturas desde que se iniciaron los registros oficiales sobre esta especie invasora en el territorio insular. El dato confirma una tendencia al alza en la presencia de estos animales en diversos puntos de la geografía de Gran Canaria.
Las labores de control y retirada se mantienen activas para mitigar el impacto de esta especie en el ecosistema local. Las autoridades competentes continúan monitorizando las zonas con mayor incidencia para gestionar la población de estos reptiles.




