Los trabajos, financiados por el Cabildo de Gran Canaria, se han centrado en el área de Barranco Hondo, entre los municipios de Artenara y Gáldar. La intervención surgió tras el hallazgo casual de restos arqueológicos durante obras de adecuación en el Bien de Interés Cultural de Risco Caído, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
La prospección, llevada a cabo por Arqueocanaria S.L., ha localizado fragmentos de cerámica histórica y muestras de carbón, principalmente en los bancales de cultivo y en el propio yacimiento. Estos materiales son cruciales para precisar la evolución y transformación del paisaje a lo largo del tiempo.
Los resultados refuerzan la hipótesis de que los bancales pudieron construirse aprovechando materiales extraídos de las cuevas artificiales, evidenciando la progresiva modificación del entorno por la actividad humana y la reutilización de recursos.
La investigación continúa en el laboratorio. Los materiales recuperados serán analizados por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) para determinar su cronología y procedencia, buscando reconstruir con mayor precisión el poblamiento humano en la zona y la relación entre las cuevas y las áreas de cultivo.
Esta actuación se enmarca en las líneas de trabajo del Instituto Insular para la Gestión Integrada del Patrimonio Mundial y la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, orientadas a la conservación e investigación del sitio. Las nuevas herramientas científicas ayudarán a orientar la gestión y protección de este paisaje cultural.




