La situación meteorológica adversa, caracterizada por vientos cruzados y cizalladura, ha afectado significativamente las operaciones aéreas en las islas orientales del archipiélago canario. Hasta las 14:00 horas del 9 de abril de 2026, un total de ocho vuelos se vieron obligados a cambiar su destino original, siendo el Aeropuerto de Tenerife Sur el principal punto de aterrizaje alternativo.
En Fuerteventura, cinco aeronaves tuvieron que ser desviadas. Entre ellas, un vuelo procedente de Tenerife Norte y otro de Gran Canaria que, tras intentar el aterrizaje, regresaron a sus puntos de origen. Adicionalmente, tres vuelos internacionales con salida desde Sevilla, Madrid y Varsovia también fueron redirigidos a Tenerife Sur.
La situación se replicó en Gran Canaria, donde dos vuelos con origen en Gotemburgo y Bristol, respectivamente, tuvieron que aterrizar en Tenerife Sur. De manera similar, en Lanzarote, dos vuelos que partieron de Londres Stansted y Dublín también fueron desviados al mismo aeropuerto tinerfeño.
“"Continuamos con desvíos por fuertes vientos y cizalladura en Canarias."




