La iniciativa, que cuenta con una dotación de 350.000 euros para este año 2026, tiene como objetivo principal eliminar barreras arquitectónicas en 30 domicilios. Estas actuaciones se suman a las 22 intervenciones realizadas durante el ejercicio anterior, alcanzando un total de 52 hogares beneficiados desde el inicio del proyecto.
Las reformas contemplan trabajos como la sustitución de bañeras por platos de ducha, la instalación de barandillas, la creación de rampas de acceso y la ampliación de puertas para facilitar el tránsito de sillas de ruedas. Estas medidas buscan fomentar la autonomía de los residentes y prevenir situaciones de dependencia.
El acceso al programa se gestiona a través de los servicios sociales municipales y entidades sociales. Los beneficiarios deben cumplir requisitos económicos y ser propietarios de la vivienda, que debe ser su residencia habitual. En esta edición, se ha ampliado el perfil de los participantes, incluyendo a personas con diversidad funcional independientemente de su edad, además de los mayores de 64 años.




