La compañía responsable del ciclo integral del agua en Lanzarote y La Graciosa, Canal Gestión, ha dado el primer paso legal para solicitar la resolución del contrato de concesión. La empresa argumenta que existen "incumplimientos críticos y sistemáticos" por parte del Consorcio del Agua, entidad integrada por el Cabildo insular y los siete ayuntamientos de la isla.
Esta decisión se produce un mes después de que el propio Consorcio anunciara su intención de romper el contrato, que aún tenía una vigencia de 17 años. Canal Gestión justifica su postura tras "más de doce años prestando el servicio en un escenario de hostilidad jurídica y técnica", según un comunicado emitido por la empresa.
La filial de Canal Isabel II señala que el Consorcio incumplió su compromiso de ejecutar y financiar inversiones por valor de 78,7 millones de euros. Añaden que Canal Lanzarote adelantó un canon de 50 millones de euros que, en lugar de destinarse a la renovación de infraestructuras, fue utilizado por el Consorcio para "fines ajenos al servicio", agravando el "deficiente estado de conservación inicial" de las redes.
La empresa critica el "inexplicable abandono de la inversión comprometida por parte del Cabildo de Lanzarote", lo que ha provocado una "degradación de las infraestructuras del agua" perjudicial tanto para los habitantes como para la operación de Canal Gestión.
A este desequilibrio inversor se suma el "bloqueo deliberado a la actualización tarifaria" desde 2017. A pesar de estar reconocida por sentencia judicial firme del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, el Consorcio ha eludido la revisión de tarifas, generando un déficit superior a los 40 millones de euros que, según la empresa, el Cabildo deberá abonar.
Canal Gestión también acusa al Consorcio de imponer modificaciones contractuales y órdenes de obras unilaterales que han "alterado de forma arbitraria las condiciones esenciales" de la adjudicación de 2013, superando los límites legales y obviando procedimientos establecidos.
Respecto a la intervención del servicio anunciada por el Consorcio, la compañía la considera "un agravio enorme e injustificado". Por todo ello, Canal Gestión Lanzarote ha solicitado la resolución del contrato y la compensación por los perjuicios económicos sufridos.
Por su parte, el Consorcio del Agua de Lanzarote, presidido por Oswaldo Betancort, ha iniciado los trámites para intervenir temporalmente el servicio. El objetivo es hacer frente a los "incumplimientos" de la concesionaria que, según un informe técnico-administrativo, ocasionan una "perturbación grave del servicio" y "lesiones" a los intereses de los usuarios, haciendo la actuación de la administración "obligada".




