Esta situación, que afecta a Lanzarote, La Graciosa y Fuerteventura, ha generado una profunda inquietud en el sector primario. Betancort considera crucial una revisión de los criterios de asignación para evitar que territorios con características agrícolas y ganaderas particulares queden en desventaja dentro del marco agrario comunitario.
El presidente nacionalista llevará esta cuestión a la sede parlamentaria mediante una pregunta dirigida al consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero. El objetivo es obtener la valoración del Ejecutivo autonómico sobre el impacto de esta convocatoria, especialmente en las islas orientales, que enfrentan desafíos como la escasez de agua, suelos volcánicos y condiciones climáticas áridas.
Las líneas de ayuda más afectadas coinciden con prácticas esenciales para el modelo agrícola y ganadero tradicional de estas islas, como el pastoreo, los cultivos leñosos, la conservación de razas autóctonas y la recuperación de infraestructuras agrarias como muros y gavias. La exclusión de más de la mitad de los solicitantes pone en riesgo la continuidad de estas actividades fundamentales.
Ante este panorama, Betancort defenderá la necesidad de ajustar los criterios de valoración y distribución de fondos para que se adapten mejor a la realidad de las islas más áridas del archipiélago. Asimismo, planteará la exploración de nuevas fórmulas que permitan una mayor flexibilidad en el reparto de estas ayudas, buscando reforzar el reconocimiento de la diversidad del sector primario canario en las políticas europeas.




