La preparación es fundamental para el Rally Islas Canarias, ya que el exigente asfalto y el trazado entre riscos y vallas no permiten margen de error. Por ello, la mayoría de los equipos aprovechan los test organizados para ajustar la configuración de sus coches.
El trabajo se centra especialmente en las suspensiones y su interacción con los neumáticos Hankook, obligatorios para esta prueba. La organización solo proporciona un compuesto semiblando y otro duro, siendo este último un desafío en pruebas anteriores por su dificultad para alcanzar la temperatura óptima.
Los ingenieros instan a los pilotos a buscar el límite durante estas pasadas de prueba, lo que permite extraer conclusiones precisas para la puesta a punto. Aunque pocos equipos se saltan estos test previos, los vehículos Rally1, de mayor categoría, no suelen participar en pruebas fuera de Europa por cuestiones presupuestarias.
Por esta razón, los vehículos Rally2 son los protagonistas de estas jornadas de entrenamiento, ya que sí pueden realizar las pruebas previas en cada rally. La actividad en Ayagaures y Gáldar ha sido intensa, con varios pilotos demostrando sus habilidades y la evolución de sus monturas.




