Durante las II Jornadas Empresariales de Aenaga, celebradas en el Teatro Auditorio de Agüimes, un analista económico y divulgador tecnológico enfatizó que la revolución digital actual es la más intensa y rápida de la historia. A pesar de la transformación, aseguró que “las máquinas ejecutarán mejor, pero el futuro seguirá dependiendo de las decisiones humanas”.
Ante más de 700 empresarios y profesionales, el experto explicó que, a diferencia de revoluciones anteriores, la digitalización “no tiene final”, lo que implica una adaptación permanente. Resumió esta idea con la frase: “Las máquinas son el cómo; los seres humanos somos el porqué”.
La inteligencia artificial no piensa, no siente y no imagina, sino que actúa como una herramienta capaz de amplificar las capacidades humanas.
El conferenciante también abordó la importancia de “equivocarse rápido” para corregir errores y avanzar con flexibilidad, una capacidad que la tecnología actual facilita al permitir probar ideas con costes reducidos. Además, desmintió mitos sobre la IA, afirmando que “si sabes mucho, la inteligencia artificial te potencia mucho; si sabes poco, amplifica tus limitaciones”.
En cuanto al impacto en el empleo, reconoció que muchos trabajos rutinarios se verán afectados, pero defendió que la automatización no implica necesariamente más desempleo. Citó ejemplos de países altamente automatizados con bajas tasas de paro, argumentando que la IA destruye tareas, pero genera nuevos empleos de mayor valor.
El experto concluyó que el papel humano será cada vez más crucial en áreas como la creatividad, la intuición, la empatía y el liderazgo, capacidades que las máquinas no pueden replicar. Subrayó la necesidad de un aprendizaje constante, ya que el futuro laboral implicará “trabajar más para aprender que para ejecutar tareas”.




