Esta iniciativa forma parte de la estrategia municipal para implementar el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) y cuenta con el apoyo del Gobierno de Canarias. El contrato, valorado en 30.000 euros, servirá para elaborar los documentos técnicos necesarios para futuras obras estimadas en 1,6 millones de euros. El objetivo principal es incrementar la seguridad vial, garantizar la accesibilidad universal y facilitar los desplazamientos a pie en diversas zonas del municipio.
El primer proyecto se centrará en un tramo de aproximadamente 1.682 metros de la GC-100, entre los puntos kilométricos 17+920 y 19+737, conectando los barrios de Cercado Grande, El Valle y Lomo Juan. La inversión estimada para esta actuación asciende a 1,4 millones de euros.
El segundo proyecto abordará una conexión peatonal más corta, de 110 metros, entre La Longuera, El Carrión y El Mondragón, en el tramo de la vía entre los puntos kilométricos 20+690 y 20+800. Para esta intervención se prevé una inversión aproximada de 200.000 euros.
Las obras futuras contemplan la renovación de pavimentos, la mejora del sistema de alumbrado público, la adaptación de itinerarios para personas con movilidad reducida, la actualización de redes de servicios, y la instalación de mobiliario urbano y señalética específica para promover el tránsito peatonal y la actividad física.
Con estas acciones, el consistorio da un paso adelante en el proyecto anunciado a principios de año, tras recibir una subvención autonómica destinada a fomentar la movilidad sostenible. Se busca mejorar la conocida como «avenida del colesterol», un espacio muy apreciado por los residentes para caminar, al mismo tiempo que se crean entornos urbanos más seguros, inclusivos y atractivos para todos.




