Los enjambres fueron detectados en dos puntos específicos: uno en la calle Venezuela, donde se encontraban adheridos a una pared, y el otro en las inmediaciones de la iglesia de San Sebastián. La intervención se realizó de manera coordinada para asegurar la protección tanto de los ciudadanos como de los insectos.
Fuentes municipales explicaron que la aparición de estos enjambres es un fenómeno esporádico, más frecuente durante las épocas de floración, cuando las abejas buscan nuevos lugares para establecer sus colonias. Tras recibir los avisos correspondientes, el personal del área de Desarrollo Rural se encargó de la retirada.
“"Es fundamental no manipular ni acercarse a estos enjambres y avisar a los servicios municipales para su retirada, evitando riesgos innecesarios."
Las abejas recogidas fueron trasladadas y reubicadas en colmenas de particulares, una medida que contribuye activamente a la conservación de estos insectos. Las abejas son esenciales para el equilibrio ambiental y la polinización, destacando la importancia de su protección.




