La corporación municipal de Mogán ha rechazado la impugnación interpuesta por un empresario contra el acuerdo de compra directa de un edificio que lleva 25 años abandonado. La operación, ya formalizada ante notario, implica la adquisición del complejo por 1,5 millones de euros, financiados mediante una subvención del Instituto Canario de la Vivienda (Icavi), dependiente del Gobierno de Canarias.
A pesar de la desestimación del recurso, la asesoría jurídica municipal ha reconocido al recurrente la historia urbanística del inmueble, ubicado en la calle Guardia Juan Martín Quesada n.º 4. Este edificio en construcción, que cuenta con 52 pisos, 64 plazas de garaje y 35 trasteros, fue objeto de una orden de paralización de obras en 2001 por la demolición sin licencia de una casona protegida del siglo XVIII, conocida como Casa de Florita. Aunque se ordenó al promotor restablecer la realidad física alterada, esta acción nunca se llevó a cabo.
“"Es especialmente grave que el Ayuntamiento haya aceptado esta documentación sin exigir su subsanación, porque, de esta forma, ni los técnicos municipales ni los representantes públicos conocen el precio real de adquisición previo del inmueble, un dato fundamental para valorar la operación."
Desde la oposición, el grupo NC-BC ha denunciado la compra como una operación “a ciegas”, argumentando que la empresa vendedora, Hoteles Nuevo Milenio S.L., ocultó datos económicos esenciales en la escritura, como el precio total de la operación y la base imponible del IGIC. Se ha señalado que, de haberse comprado directamente a la entidad que vendió el inmueble a Nuevo Milenio, el ayuntamiento podría haber ahorrado más de un millón de euros, ya que algunas fuentes sugieren que el precio original fue de 425.000 euros.
Los servicios jurídicos municipales han defendido la adquisición directa, justificando su destino a vivienda pública y negando vulneraciones en la normativa de subvenciones. También han refutado que el inmueble se encuentre en zona de dominio público o de servidumbre, y han confirmado que se realizaron pruebas técnicas para verificar el estado del edificio antes de la firma.




