Jesús Ramos, portavoz adjunto de la Agrupación Socialista Gomera (ASG), ha defendido en la Comisión de Transición Ecológica del Parlamento de Canarias la urgencia de potenciar los sistemas de almacenamiento energético en las islas. El objetivo es transitar hacia un modelo energético más seguro, limpio y autosuficiente, superando la dependencia actual de combustibles fósiles y la vulnerabilidad del sistema.
Durante la comparecencia del consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Ramos enfatizó que el Archipiélago se enfrenta a un desafío histórico para transformar su matriz energética. Señaló que la mera instalación de energías renovables ya no es suficiente; el reto crucial reside en la capacidad de almacenar esta energía limpia para su uso en momentos de baja producción solar o eólica, o durante picos de demanda.
El parlamentario recordó la naturaleza aislada y fragmentada de los sistemas eléctricos canarios, lo que convierte el almacenamiento energético en una infraestructura estratégica indispensable. Valoró positivamente la Estrategia de Almacenamiento Energético de Canarias por identificar esta herramienta como clave para la flexibilidad, la reducción de vertidos de renovables y el aumento de la cobertura de la demanda con energía limpia.
Ramos citó datos de la Consejería que indican un potencial fotovoltaico superior a 11.200 megavatios sobre cubiertas en Canarias. Advirtió, sin embargo, que sin almacenamiento, gran parte de esta energía se perdería y la autocobertura apenas superaría el 50% en ninguna isla.
"Existe todavía una diferencia importante entre la planificación y la ejecución efectiva de proyectos", afirmó Ramos, quien abogó por pasar "de la fase de planificación a la fase de implementación" como máxima prioridad.
Subrayó la necesidad de no aplicar una "receta uniforme" a todas las islas, reconociendo sus distintas realidades energéticas. Mencionó que Gran Canaria podría beneficiarse de soluciones a gran escala como el hidrobombeo (Chira-Soria), mientras que Lanzarote y Fuerteventura necesitarían enfoques distintos, como el almacenamiento distribuido o el hidrógeno renovable.
Finalmente, Ramos valoró los más de 700 millones de euros movilizados por el Plan de Recuperación para la transición energética en Canarias. No obstante, reclamó avances en seguridad jurídica, simplificación administrativa, mecanismos de retribución para baterías e hidrobombeos y un marco económico estable para atraer inversores, concluyendo que "Canarias tiene condiciones excepcionales para liderar la transición energética en territorios insulares" y es hora de "transformar esa planificación en realidades concretas".




