La decisión judicial se tomó tras la puesta a disposición de los arrestados, quienes fueron capturados en una operación llevada a cabo por la Guardia Civil. El carguero, que navegaba bajo bandera de las Islas Comoras, fue interceptado frente a las costas del Sahara Occidental.
Según las investigaciones, la embarcación había zarpado desde Sierra Leona y tenía como destino declarado Libia. La carga de estupefacientes incautada supera las 30 toneladas, estableciendo un nuevo récord para la cantidad de cocaína intervenida en las aguas canarias.
A los implicados se les investiga por presuntos delitos de tráfico de drogas y pertenencia a una organización criminal, dada la magnitud de la operación y la cantidad de sustancia ilícita transportada.




