Tras una reunión celebrada en el Aeropuerto de Tenerife Sur, las instituciones han establecido una hoja de ruta para adaptar la operativa aeroportuaria a las necesidades reales de las islas. La medida, que inicialmente generó preocupación por su impacto en el transporte colectivo, no se aplicará durante el año 2026.
Para garantizar una solución definitiva, se ha constituido una mesa de seguimiento que trabajará entre los meses de octubre y diciembre. En este foro participarán representantes de la Dirección General de Transportes y Movilidad, los siete cabildos insulares y el sector del transporte para analizar datos objetivos y consensuar ajustes técnicos.
Aena se ha comprometido a mejorar las infraestructuras de las bolsas de espera, incluyendo la instalación de zonas de sombra y aseos para los profesionales del sector. Durante este periodo de transición, las barreras permanecerán operativas exclusivamente para la recopilación de datos técnicos que faciliten la toma de decisiones de cara a 2027.




