La principal hipótesis actual apunta a las provincias patagónicas situadas a unos 1.500 kilómetros al norte, donde la cepa Andes del virus, capaz de transmitirse entre humanos, ha sido detectada, también en Chile.
Un portavoz de la dirección de Epidemiología y Salud Ambiental de la provincia ha afirmado que no hay elementos que vinculen a Tierra del Fuego con los casos fatales registrados en la embarcación, que partió de Ushuaia a principios de abril. La posibilidad de que el foco estuviera en esta región es “prácticamente nula”, según la misma fuente.
“"Los tiempos no son compatibles con un contagio producido en Tierra del Fuego ni tampoco con contagios en tierra. Cuando la persona comenzó a cursar el periodo de transmisibilidad ya se encontraba a bordo del barco."
Los afectados embarcaron en el MV Hondius sin síntomas, y el periodo de incubación del virus, que puede durar hasta 45 días, descarta a Tierra del Fuego como lugar de incubación, ya que la pareja infectada solo permaneció dos días en la zona. Además, la provincia no ha registrado casos de hantavirus en las últimas tres décadas y la escasez del roedor transmisor en la región reduce aún más esta posibilidad.
La cepa Andes, causante de la enfermedad, circula en otras áreas del país como Neuquén, Río Negro y Chubut, así como en Chile, donde la pareja fallecida estuvo semanas antes de subir al crucero. Un caso reciente de hantavirus en San Carlos de Bariloche, Río Negro, a 1.500 kilómetros de Ushuaia, refuerza esta hipótesis.
Un experto en epidemiología de un hospital de Buenos Aires ha señalado que es prematuro llegar a una conclusión definitiva, ya que los ecosistemas del roedor transmisor están cambiando y se han detectado casos en otras provincias como Salta, a 1.500 kilómetros al norte de Buenos Aires.




