Para empezar, ¿cómo definirías la esencia del estudio y quién hay detrás del proyecto?
Nuestra esencia es el foco, hilar fino, llegar más allá de lo previsto. La demostramos cuando diseñamos una presencia memorable y estratégica, dentro y fuera de internet, para que quien te vea, te elija. Detrás del proyecto estoy yo mismo, Caco Martín, diseñador y consultor. Canario con alas de gato.
¿Cómo ha sido la trayectoria hasta llegar al punto en el que está hoy el estudio?
Empecé allá por 2010 como emprendedor freelance, con todas las subidas y bajadas de montaña rusa que puedas imaginar. Todo comenzó en Canarias, después de muchos años trabajando como escaparatista y de llegar al efervescente mundo del diseño web, que empezaba a ser muy popular.
Mis primeros encargos fueron webs para todo tipo de emprendedores y, poco a poco, comenzaron a llamarme para proyectos más retadores, tanto por tamaño como por tipo de cliente: proyectos culturales, festivales, algunos convertidos con los años en ecosistemas digitales. En 2020, como a muchos profesionales, me tocó replantearme cosas, entre ellas dar el salto a Madrid para seguir creciendo y ampliar mi red de colaboradores y clientes.
Cuando llega un cliente nuevo, ¿cuál es el primer paso?
Escucharle. Y no solo cómo quiere su web: eso es casi lo menos importante. Para crear una solución real es vital entender en qué momento está su proyecto o empresa, las personas que la conforman y los retos a los que se enfrentan. Sin eso, solo haríamos una web bonita que no sirve para nada.
“"Escuchar, entender y proponer. Nunca al revés."
Tenéis un nivel de acierto en las propuestas que roza el 98%. ¿Cómo se consigue esa precisión?
Tengo que confesarlo, entre risas: ¡no es un farol! Lo dije por primera vez tras muchos años de aciertos, en la charla-taller «Diseña una web que no parezca el típico WordPress», dentro de la WordCamp Madrid 2025.
Hay dos detalles clave para que la propuesta sea un sí: entender el proyecto, y las personas que están detrás, y apostar por ir más allá de lo que se espera. Siempre digo que una página web debe mostrar lo que quieres llegar a ser, con los pies afincados en tus fortalezas pero mirando a tu futuro.
A veces lo que imagina el cliente no coincide con lo que proponéis, y aun así superáis sus expectativas. ¿Cómo se logra ese giro?
A veces la sorpresa es parte de esa aceptación. No es solo la estética o el diseño en sí. Muchas veces es por darle una vuelta de tuerca a la comunicación del negocio, por descubrir oportunidades donde antes había debilidades. Incluso por resolver cuellos de botella en la gestión interna que luego se ven reflejados en los servicios o productos de la web.
En un sector tan competitivo, ¿qué os diferencia del resto?
Que no trabajamos con cualquier tipo de cliente. Hay tantos estudios donde elegir que cada cliente puede trabajar con los profesionales que mejor se adapten a sus necesidades. Nos gusta crear una relación sólida en el tiempo, ver crecer a nuestros clientes y acompañarlos en sus hitos. Muchos llevan con nosotros casi desde el principio, cuando era freelance. Aunque ofrezcamos servicios digitales, siempre trabajamos con personas.
Nos diferencia la profundidad del trabajo, y eso lo logramos con la consultoría: llegamos a lo más hondo de cada proyecto para buscar soluciones y mejoras. La web es el comienzo de todo lo demás.
¿Hay algún proyecto del que guardes un cariño especial?
Qué difícil pregunta. Hay unos cuantos, pero si tuviera que citar alguno es, sin dudarlo, la web para el arquitecto Virgilio Gutiérrez Herreros. En el momento en que estaba de moda el skeuomorfismo, allá por 2013, trabajar con él mano a mano fue un ejercicio creativo enorme. Me abrió la mente a otras formas de abordar el diseño, el concepto y el mensaje. Sigue siendo mi referente hoy día.
¿Cómo es el día a día del equipo ante un reto creativo o técnico?
Fíjate, no es nada grandilocuente: trabajamos online la mayor parte de las veces. Mi equipo es una red de colaboradores independientes y, cuando llega un reto, lo primero que hago es escuchar sus propuestas, analizar y ser rápido en la medida de lo posible. Los retos creativos siempre son más fáciles de resolver; los técnicos tienen muchas piezas físicas y digitales y son más complejos, aunque también tienen solución creativa.
¿Qué tendencias del sector te motivan más ahora mismo?
A principios de los 2000 las fotos de stock pusieron patas arriba el sector del diseño web, con la estandarización de estéticas. Eso hizo que las fotos reales del equipo de una empresa tuvieran aún más valor que las de un grupo de jóvenes suecos sobre fondo blanco. Te diría que ahora la inteligencia artificial pasa por un momento similar: abarca mucho más que las fotos y su uso se ha estandarizado a una velocidad de locos.
Pero lo que me motiva a seguir creando es prestar atención a las aptitudes que hacen posible la creatividad y el conocimiento humano. Comunicarte con gente muy variada, aprender cosas nuevas para tener conocimientos amplios e incluso confiar en mi intuición son dotes que, hasta ahora, ninguna máquina puede replicar.
“"La intuición se siente. Eso es de humanos. Y mientras haya humanos a los que haya que darles soluciones en el terreno que sea, hay trabajo."
¿Dónde os pueden encontrar quienes quieran conocer vuestro trabajo?
En cacomartin.com, ahí estamos listos para comenzar. Tu proyecto nos está esperando.




