Tras una reunión del Consejo de Gobierno, el portavoz del Ejecutivo regional, Alfonso Cabello, manifestó que no es el momento adecuado para hacer observaciones sobre si la situación responde a una relación colonial. Subrayó que el Gobierno canario no busca la confrontación y mantendrá su participación en todas las reuniones con el Gobierno de España.
“"El Gobierno de Canarias tiene un criterio propio y eso molesta, pero no hemos roto ningún tipo de relación institucional."
El portavoz aseguró que el Ejecutivo autonómico no ha buscado el enfrentamiento por sí mismo y negó que se haya intentado utilizar el temor al hantavirus como estrategia de confrontación. Recordó que el presidente canario, Fernando Clavijo, había utilizado inteligencia artificial para argumentar ante la ministra de Sanidad, Mónica García, sobre la capacidad de las ratas para nadar y el riesgo de una prolongada estancia del buque en el puerto de Granadilla de Abona.
El departamento liderado por la ministra de Sanidad emitió un informe que contradecía al presidente canario, indicando que los roedores portadores de hantavirus no nadan y que las condiciones higiénicas del barco eran adecuadas. Cabello señaló que este fue uno de los factores planteados por el Gobierno de Canarias, pero que fue "caricaturizado".
El Gobierno de Canarias considera que los acontecimientos en el desalojo del Hondius les están dando la razón, ya que se han confirmado dos casos de hantavirus entre los pasajeros y la operativa aérea ha variado. Insisten en que la operación "podría haber concluido perfectamente en un día, en lugar de en dos".
Además, el Gobierno de Canarias aún no ha decidido si emprenderá acciones judiciales después de que el Estado decidiera "unilateralmente" que el barco fondeara en el puerto de Granadilla, a pesar de la orden del ejecutivo canario a la Autoridad Portuaria de no autorizar su entrada. El objetivo principal ha sido siempre garantizar la seguridad de la población y de los profesionales canarios involucrados.
Las premisas exigidas incluían conocer el estado de salud de cada pasajero, la realización de pruebas PCR, la minimización del tiempo de operación y la garantía de la operativa aérea. El Gobierno decidió no autorizar el fondeo al persistir las dudas sobre las pruebas a los pasajeros y la previsión de que un 10% de ellos permanecería hasta el lunes para un vuelo a Australia.
Se planteó la capacidad para distribuir a ese 10% en los vuelos del domingo, cuando un avión a Países Bajos voló con 150 plazas vacías, pero se respondió que era complicado por cuestiones diplomáticas y se anunció unilateralmente que el operativo terminaría el lunes. El portavoz lamentó que, aplicando el sentido común, la operación podría haber terminado antes, y al final "hay dos personas contagiadas que estuvieron en contacto con Canarias".




