El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) ha dado un impulso a su agenda política con la reactivación del trámite legislativo en el Congreso para prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Esta iniciativa, considerada una de las leyes estrella del Ejecutivo, busca endurecer la regulación de las plataformas tecnológicas y a los denominados “tecnoligarcas”.
La propuesta, que lleva varada en el Congreso desde finales del año pasado a pesar de su tramitación urgente, se dividirá en dos bloques de debate. El primero se centrará en la protección de los menores, mientras que el segundo abordará la regulación más amplia de las plataformas tecnológicas. Actualmente, la ley prohíbe el acceso a menores de 14 años sin consentimiento paterno, y la intención es elevar esta edad a los 16.
Aunque la elevación de la edad cuenta con cierto apoyo, como el del PP, existen matices sobre la verificación de la edad. Mientras el Gobierno propone que las plataformas implementen sistemas de verificación, el PP aboga por que sea el propio Ejecutivo quien regule dichos mecanismos.
El segundo bloque de la negociación, relativo a la responsabilidad penal de los directivos de plataformas, la penalización de la manipulación algorítmica y la amplificación de contenidos ilegales, se prevé más conflictivo. Estas medidas, impulsadas por el presidente del Gobierno, pretenden endurecer la regulación tecnológica.
“"La tecnología en sí misma no es neutral porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza."
El Papa León XIV, en su reciente encíclica y discurso en el Congreso, ha enfatizado la necesidad de regular las nuevas tecnologías, señalando que "la tecnología en sí misma no es neutral porque toma el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza". El jefe del Ejecutivo ha destacado la importancia de este tema para la dignidad humana en la era de la inteligencia artificial.
A pesar de la intención inicial de reactivar la tramitación la próxima semana, se ha concedido una semana más de margen a los grupos parlamentarios debido a la acumulación de ponencias. Los socialistas se muestran optimistas respecto a la búsqueda de acuerdos, aunque prevén que serán necesarios sus socios de investidura para salvar las diferencias con el PP en esta materia.




