La Consejería de Educación de Canarias ha lanzado una iniciativa pionera en España, denominada Clima Escolar Canarias, para hacer frente a las olas de calor en los centros educativos. El proyecto piloto ha implicado la instalación de 240 sensores de temperatura en 120 colegios e institutos distribuidos por todas las islas y municipios del archipiélago.
Esta medida busca obtener una radiografía precisa del comportamiento de las instalaciones educativas durante episodios de calor extremo, con el fin de facilitar la toma de decisiones y garantizar espacios más confortables para el alumnado y el personal. Los datos recogidos en tiempo real sobre temperatura, humedad y calidad del aire se centralizarán en una plataforma digital de monitorización, análisis y gestión.
El viceconsejero de Educación, José Manuel Cabrera, acompañado por el director general de Infraestructuras y Equipamientos Educativos, Iván González Carro, y la arquitecta de Gesplan, Silvia Guajardo, presentó la iniciativa. Cabrera destacó la importancia de conocer el estado de las instalaciones para poder mejorarlas y aplicar las medidas adecuadas, subrayando que el proyecto persigue el "bienestar" de la comunidad educativa.
La plataforma digital no solo registrará datos climáticos, sino que también incluirá información sobre los edificios, el entorno, la vegetación y las zonas de sombra de cada centro. Esto permitirá ofrecer soluciones personalizadas, desde la instalación de sistemas de refrigeración y climatización hasta la mejora de la vegetación y las sombras, abordando tanto el calor como el frío.
Silvia Guajardo describió la herramienta como "viva", capaz de mostrar la temperatura en tiempo real, de la última jornada o datos históricos, permitiendo analizar las horas de soleamiento para planificar la instalación de sombras o la naturalización de espacios. La herramienta también ofrece una pestaña de propuestas técnicas con soluciones de distinta envergadura, desde pequeñas acciones hasta obras mayores.
Iván González Carro adelantó que la intención es expandir la instalación de sensores a más centros, aunque la muestra actual ya es representativa del archipiélago. Señaló que esta acción completaba el Plan de Adaptación a Altas Temperaturas, que ya ha implementado otras medidas como la actualización del protocolo ante olas de calor, la habilitación de espacios de sombra en 326 centros, el techado de canchas deportivas en más de veinte colegios, la naturalización de espacios y la instalación de energía fotovoltaica.
El viceconsejero Cabrera concluyó reconociendo que la transformación de más de mil centros educativos es un proceso a largo plazo, pero enfatizó que el conocimiento detallado de las circunstancias es clave para tomar las mejores decisiones y "mejorar el bienestar del alumnado y personal".




