El Ayuntamiento de Garachico se encuentra en silencio ante las peticiones de información de los concesionarios del Mirador de la Villa y Puerto, un espacio que alberga souvenir, cafetería y restaurante. Esta falta de comunicación deja en el aire la continuidad de la instalación, cuyo contrato finaliza en diciembre. Francisco Mejías, uno de los gestores, ha expresado su preocupación tras nueve intentos infructuosos de obtener respuesta del consistorio. "No sabemos qué va a pasar, cuándo se sacará la nueva licitación, si se permitirá una continuidad transitoria, si se reconocerá la situación de los trabajadores del mirador o si realmente la Administración quiere mantener el servicio", lamenta.
La principal inquietud para Mejías y su familia, que gestionan el lugar, es el empleo de 15 familias que dependen económicamente del Mirador. Su deseo es participar en una nueva licitación, pero la ausencia de información municipal les impide planificar a futuro. "No podemos decirle a los trabajadores que en diciembre estarán vendiendo menús de Navidad y que en enero ya no vendrán", reclama. Esta situación también limita la capacidad del negocio para cerrar contratos para el próximo año, incluyendo eventos como bodas y comuniones, y afecta a los acuerdos con turoperadores que se renuevan anualmente.
Los concesionarios presentaron a finales de 2023 una solicitud para compensar los dos años de cierre por la COVID-19 y prolongar el contrato, sin éxito. Posteriormente, interpusieron un contencioso administrativo por silencio administrativo, que fue desestimado. "Podríamos haber apelado, pero decidimos no hacerlo por temas económicos y porque no queremos una confrontación mayor", explica Mejías, quien también señala que no obtuvieron respuesta a peticiones posteriores sobre la subrogación de trabajadores en un futuro pliego o la posibilidad de una actividad transitoria si no ganaban la nueva licitación. A estas se suman solicitudes previas para cambios de forma jurídica, uso y permisos de mantenimiento.
La familia Mejías, gestora del espacio desde 1972, ha realizado inversiones significativas, incluyendo la finalización de la obra y ampliaciones en la década de los 90. La concesión inicial se asumió sin costes ni canon debido a la inversión requerida. "El pliego es muy antiguo y somero", comenta Mejías, quien expresa su decepción por la falta de transparencia y comunicación. "Para nosotros lo más grave es que no nos contesten nunca", sostiene.
Por su parte, el alcalde de Garachico, Heriberto González (CC), ha indicado que "se va a acabar una concesión de muchos años, que es muy difícilmente renovable, y los servicios jurídicos del Ayuntamiento están estudiando lo que se debe hacer". Añadió que "estamos esperando a que se desahogue el departamento de contratación para darles respuesta a los concesionarios".
En 2019, la familia Mejías presentó un proyecto para adquirir el mirador por 800.000 euros, una propuesta que no prosperó debido a que un funcionario catalogó erróneamente la infraestructura como bien de dominio público, impidiendo el procedimiento de enajenación.




