Esta iniciativa, denominada Prestación Universal por Crianza, se encuentra aún en fase de propuesta política y su aprobación definitiva dependerá de su desarrollo normativo y de su inclusión en los próximos Presupuestos Generales del Estado. La medida generaría un apoyo anual de hasta 2.400 euros por cada menor a cargo.
A diferencia de otras prestaciones existentes, el objetivo principal de esta ayuda es que tenga un carácter universal, lo que significa que podría ser percibida por las familias sin importar su nivel de ingresos. Esto la diferenciaría de otras ayudas vinculadas a umbrales de renta, como el Ingreso Mínimo Vital.
“"La medida continúa en fase de propuesta política y depende de futuras negociaciones presupuestarias y de su posible inclusión definitiva en la Ley de Familias."
Aunque no hay un texto definitivo publicado, los borradores conocidos hasta el momento establecen requisitos básicos como la residencia legal y efectiva en España, la convivencia con el menor y el empadronamiento conjunto. También se requeriría la presentación de documentación habitual como el DNI o el libro de familia.
Mientras se espera la aprobación de esta prestación universal, existen otras ayudas activas para familias con hijos. El Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI), gestionado por la Seguridad Social, es una de ellas. Esta ayuda sí tiene límites de ingresos y patrimonio, pero puede cobrarse incluso sin percibir el IMV completo.
Las cuantías del CAPI en 2026 varían según la edad del menor: 115 euros mensuales para menores de 3 años, 80,50 euros para niños entre 3 y 6 años, y 57,50 euros para menores de entre 6 y 18 años. Para acceder, la unidad familiar no debe superar ciertos umbrales económicos, que para una familia de dos adultos y un hijo rondan entre 28.000 y 30.000 euros brutos anuales, aumentando con el número de miembros.




