Greenpeace alerta: Tenerife en "punto de no retorno" por proyectos urbanísticos

La organización ecologista exige la suspensión de macroproyectos turísticos en el sur de la isla por su impacto en la biodiversidad marina.

Costa de Tenerife amenazada por proyectos urbanísticos.
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Costa de Tenerife amenazada por proyectos urbanísticos.

La organización ecologista Greenpeace ha declarado que Tenerife se encuentra en un "punto de no retorno" y exige la suspensión de dos proyectos urbanísticos en el sur de la isla.

La organización internacional Greenpeace ha advertido que Tenerife está en un "punto de no retorno" y ha exigido la suspensión de dos proyectos urbanísticos en el sur de la isla, argumentando que la "presión antrópica es insostenible". Los proyectos señalados son el macroproyecto turístico Cuna del Alma en el Puertito de Adeje y Underwater Gardens en Punta Blanca.
Greenpeace alerta sobre el impacto potencial de estas construcciones en la Zona de Especial Conservación (ZEC) Franja Marina Teno-Rasca, un área de casi 70.000 hectáreas que alberga 74 especies marinas amenazadas. Esta zona, declarada Primer Lugar Patrimonio de Ballenas de Europa, ya sufre la presión humana por contaminación acústica, colisiones con barcos y vertidos.

"No podemos permitir que conviertan nuestra costa en un resort"

Greenpeace
Para proteger Teno-Rasca y sus "últimos espacios vírgenes" de la transformación en "complejos de lujo", Greenpeace ha iniciado una recogida de firmas. La organización subraya la necesidad "urgente" de "calma y restauración" en el área protegida, en lugar de más infraestructuras.
El proyecto Cuna del Alma, que contempla 420 villas de lujo, ya está en marcha a pesar de las paralizaciones previas por su impacto en la biodiversidad y yacimientos arqueológicos. Underwater Gardens, declarado de interés insular, se promociona como un "parque regenerativo" pero es calificado por Greenpeace y la plataforma Salvar Punta Blanca como un caso de "greenwashing".
Underwater Gardens en Punta Blanca incluye un "parque regenerativo" de 17 hectáreas y una solicitud del Gobierno de Canarias para ocupar zona costera protegida para arrecifes artificiales y estaciones de monitoreo oceanográfico. El coordinador científico del proyecto Ocean Citizen, Sergio Rossi, aclaró que la ocupación solicitada "no puede interpretarse como una primera fase constructiva del parque".
Un análisis técnico de Greenpeace cuestiona que Underwater Gardens cumpla con los criterios de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN) de la UICN, calificándolo como una "intervención tecnológica y turística" que prioriza el desarrollo turístico sobre la restauración ecológica y aumenta la presión sobre el medio marino.
Más de 20 científicos canarios han expresado su preocupación por el "uso instrumental de la ciencia" para justificar proyectos comerciales, rechazando Underwater Gardens y criticando que la restauración se convierta en una "narrativa de acceso a fondos públicos" para la "actividad comercial y especulativa".
La plataforma Salvar Punta Blanca, que agrupa a 30 colectivos, exige la renuncia del promotor de Underwater Garden y la denegación de permisos ambientales. Piden al Cabildo de Tenerife que no apoye infraestructuras "disfrazadas de sostenibilidad" y que se protejan efectivamente las áreas, revisando las evaluaciones de impacto ambiental y promoviendo proyectos de restauración.