La respuesta internacional a la situación de los pasajeros del MV Hondius, que desembarcaron el domingo en Tenerife tras haber estado en contacto con personas contagiadas de hantavirus, está mostrando una gran disparidad. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una cuarentena estricta de 42 días para los contactos cercanos, cada nación adapta esta directriz a sus propios sistemas sanitarios y criterios.
En Estados Unidos, por ejemplo, se ha optado por un sistema de “monitoreo” domiciliario para algunos pasajeros que abandonaron el buque antes de la crisis. Estas personas, procedentes de varios estados, están bajo vigilancia sanitaria en sus hogares y, según portavoces médicos, no han mostrado síntomas hasta el momento. Un grupo de 17 pasajeros estadounidenses desembarcados el domingo fue trasladado en avión a la base de la Fuerza Aérea de Offutt en Omaha (Nebraska), con la intención de reubicarlos en el Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska, una instalación especializada en la prevención de contagios.
La situación en Holanda es diferente. Los viajeros evacuados al país que no han dado positivo deberán cumplir una cuarentena domiciliaria de 42 días, aunque con condiciones menos restrictivas, permitiéndoles salir con mascarilla y manteniendo la distancia social. Las autoridades sanitarias neerlandesas han comparado este enfoque con el manejo de un brote de tuberculosis, destacando la buena colaboración de los afectados.
“"La experiencia nos enseña que las personas afectadas cumplen muy bien las medidas."
Por otro lado, Francia ha adoptado una postura más rigurosa. El primer ministro anunció que todos los contactos serían sometidos a una “cuarentena reforzada en un entorno hospitalario”. De manera similar, el Reino Unido ha confinado a 22 personas procedentes del Hondius en un hospital del condado de Merseyside. Alemania también está trasladando a sus pasajeros a un centro sanitario especializado en enfermedades infecciosas, aunque no ha detallado el tipo de cuarentena.
En España, todos los pasajeros del buque holandés que llegaron a Tenerife se encuentran recluidos en el hospital Gómez Ulla, que dispone de habitaciones especiales para estos casos, donde cumplirán la cuarentena de 42 días. Además, dos pacientes en Alicante y Barcelona también están bajo tutela hospitalaria, reflejando una estrategia de contención centralizada en centros médicos.




