Esta estrategia, en la que participan ocho centros sanitarios de todo el país, tiene como meta principal evitar que los pacientes interrumpan su medicación durante el primer año posterior al episodio cardiaco. El programa se dirige específicamente a personas con enfermedad vascular ateroesclerótica (EVA) derivada de un síndrome agudo coronario.
El modelo de atención contempla un acompañamiento intensivo de entre doce y quince meses. Para ello, se facilita la transición entre el entorno hospitalario y la atención primaria, incorporando la figura del enfermero gestor de casos y herramientas digitales que permiten un control clínico más exhaustivo y una comunicación fluida entre los profesionales implicados.
Además del seguimiento clínico, el proyecto pone el foco en la educación y el empoderamiento del paciente, fomentando que asuma un papel activo en el cuidado de su propia salud. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Sociedad Española de Calidad Asistencial y la Sociedad Española de Directivos de la Salud.
En el ámbito local, el servicio de Cardiología del centro hospitalario ya contaba con una Unidad de Rehabilitación Cardiaca operativa desde 2022. Este servicio atiende anualmente a más de doscientos pacientes y aplica protocolos de alta precoz, permitiendo que determinados usuarios regresen a su domicilio en menos de 48 horas bajo un sistema de monitorización telefónica continua.




