Cientos de personas ataviadas con trajes tradicionales llenaron las calles de La Orotava para participar en la festividad popular. El evento contó con la presencia de 77 carretas y numerosas agrupaciones folclóricas que recorrieron el casco histórico del municipio norteño, marcando el cierre de las fiestas patronales con una notable afluencia de público.
La jornada comenzó con una solemne eucaristía en la Iglesia de la Concepción, donde los asistentes realizaron la tradicional ofrenda de frutos del campo y renovaron la promesa de los labradores locales. Tras los actos religiosos, el desfile festivo inició su recorrido desde el templo de San Francisco, avanzando por el casco histórico hasta la Plaza de la Paz, animado por parrandas musicales, fogaleras y la presencia de ganado.
Un total de 30 parrandas de las distintas islas del archipiélago participaron activamente, dinamizando el paso de las carretas engalanadas con aperos de labranza y productos hortofrutícolas. El público abarrotó las aceras para disfrutar de una de las celebraciones más representativas de Canarias.
El origen de esta manifestación popular se remonta a 1846 en el norte de Tenerife, cuando el entonces alcalde, Bernardo de Ascanio y Molina, introdujo la primera romería formal tras un viaje a Madrid, financiándola con fondos propios. La estructura moderna de la fiesta se consolidó a partir de 1936, con la gestión directa del Liceo de Taoro, que incorporó elementos tradicionales como el ganado, las agrupaciones folclóricas y las carrozas.
El formato actual de las fiestas se mantiene de forma ininterrumpida cada mes de junio, habiendo sido suspendido únicamente en los años 2020 y 2021 debido a la pandemia de la covid-19.




