Durante una sesión plenaria, un portavoz de educación de un grupo parlamentario advirtió sobre el “profundo retroceso” que sufre la región en esta materia, tras el incremento registrado en los últimos datos oficiales. Se subrayó la urgencia de adoptar medidas estructurales para contrarrestar una situación calificada de “profundamente preocupante”.
“"No alcanzar este nivel educativo supone una forma de exclusión."
El representante político recordó que la reducción del abandono escolar temprano, que afecta a jóvenes de entre 18 y 24 años sin formación postobligatoria, es una exigencia educativa y social, alineada con los objetivos de la Unión Europea y la OCDE. Completar la Educación Secundaria postobligatoria es crucial para la inserción laboral y el desarrollo personal.
Las Islas Canarias se posicionan como la segunda comunidad autónoma con la tasa más alta de abandono escolar temprano en el país, con una incidencia particularmente elevada entre los varones. Los datos oficiales confirman una tendencia preocupante, especialmente al contrastar con el año 2022, cuando la tasa se redujo al 11,7%, la cifra más baja en décadas. Sin embargo, el informe de 2025 muestra un aumento al 15,9%, lo que representa un incremento de 4,2 puntos.
“"No solo se consolidan tres años consecutivos de empeoramiento, sino que se amplía la brecha con la media estatal, que continúa descendiendo y ya se sitúa en el 12,8%."
Se lamentó que, mientras el resto del Estado mejora de forma sostenida, Canarias retrocede, atribuyendo esta evolución a la ausencia de políticas estructurales eficaces. Se rechazó la idea de que esta situación sea inevitable o atribuible únicamente a factores sociales o culturales, destacando que refleja cómo generaciones de canarios abandonan el sistema educativo sin alcanzar niveles formativos equiparables al resto del país.
Entre las medidas propuestas se incluyen la reducción de ratios alumno-docente, el refuerzo de la Formación Profesional con un aumento de plazas y el cumplimiento del objetivo de inversión educativa del 5% del PIB, establecido en la Ley Canaria de Educación. También se hizo eco de las críticas de sindicatos y plataformas educativas, que denuncian el deterioro del sistema por falta de inversión, elevadas ratios y dificultades socioeconómicas del alumnado.
Actualmente, 28.824 jóvenes en Canarias se encuentran en situación de abandono escolar temprano, una cifra calificada de “inasumible”. Se hizo un llamamiento a la acción política y al compromiso institucional, anunciando la presentación de una moción en el Pleno para impulsar medidas concretas que reviertan esta tendencia.




