La propuesta, presentada ante la Dirección General del Medio Natural, busca establecer una estrategia regional permanente de bioseguridad y vigilancia ambiental. El objetivo es proteger la apicultura, los polinizadores, la biodiversidad insular y la salud pública de los ecosistemas canarios frente a especies exóticas invasoras.
Según explica Antonio Quesada, biólogo y vocal de ApiGranca, las abejas y otros insectos actúan como excelentes bioindicadores medioambientales, capaces de señalar la calidad del aire y la presencia de contaminantes. La experiencia europea demuestra que la detección precoz y la actuación rápida son cruciales para frenar la expansión de especies invasoras.
Quesada detalla que las colmenas, con hasta 60.000 obreras y altos hábitos higiénicos, son un recurso valioso para la biología y el conocimiento de parámetros ambientales. Por ello, se han instalado en lugares estratégicos de países como Inglaterra y el norte de Europa.
El protocolo aplicado en Canarias tras el hallazgo del primer nido de avispa asiática en Las Palmas de Gran Canaria servirá de experiencia pionera. Se plantea instalar apiarios en zonas portuarias como cebo para atraer y detectar precozmente la llegada de especies depredadoras de abejas, como la avispa asiática (Vespa velutina nigrithorax) u otras del género Vespa.
La propuesta incluye la creación de una red regional de vigilancia con apiarios distribuidos estratégicamente, sistemas de monitorización, protocolos DTRR, coordinación institucional y herramientas de seguimiento georreferenciado.
Respecto al primer nido localizado en el IES Isabel de España, Quesada aclara que no hay un segundo nido cercano. Las obreras que quedaron fuera del nido original se están agrupando para construir una nueva colmena. Señala que este nido, al no tener reina fértil, no representa un peligro inminente y podría sobrevivir un mes sin intervención.
ApiGranca valora positivamente la localización del nido cerca de la zona portuaria y urbana, y agradece la respuesta temprana y coordinación de las instituciones. También se destaca la preocupación por la salud y seguridad de los agentes intervinientes, incluyendo la provisión de equipos de protección individual (EPIs) y pruebas de alergia.




